viernes, 20 de marzo de 2020

Desde Chicomuselo, Chiapas: "Reivendicamos nuestros derechos a una vida digna plena y libre de toda opresion"

Coordinadora Diocesana de Mujeres de Chicomuselo reivindica el derecho humano a una vida digna


Grita con fuerza y sin miedo. Levanta tu voz como trompeta y denuncia a mi pueblo sus maldades, y sus pecados”. Is. 58, 1.
PARROQUIA SAN PEDRO Y SAN PABLO, CHICOMUSELO, CHIAPAS.
DIOCESIS DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS.
6 DE MARZO 2020
A LOS TRES NIVELES DE GOBIERNO: MUNICIPAL, ESTATAL Y FEDERAL
A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS
AL PUEBLO CREYENTE
A LAS MUJERES Y HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la mujer, el día 8 de marzo ha quedado guardado en la historia y en la memoria de muchas mujeres como el día en que se reivindican nuestros derechos humanos a una vida digna, plena y libre de toda opresión.


Hoy, mujeres y hombres, jóvenes, niñas y niños nos juntamos para unir nuestras voces y expresar juntas y juntos nuestros dolores, nuestros sufrimientos como pueblo de Chicomuselo. Como mujeres y hombres de fe creemos firmemente que el Dios verdadero es quien siempre suscita y acompaña procesos de liberación, de justicia y dignidad.
La cruz que cargamos la mujeres y nuestros pueblos es de un sistema que genera opresión, marginación, pobreza y muerte. 
 
Ante la situación actual de inseguridad, violencia, asesinatos, la falta de humanización y acceso a la justicia es un atentado contra la dignidad de las personas y los derechos fundamentales de nuestras comunidades y por ello “La Iglesia no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia” (Documento de Aparecida # 385.)

La venta de bebidas alcohólicas, el aumento de cantinas, centros de prostitución en Chicomuselo es fuente de muchos males, que va generando una descomposición social con la violencia en inseguridad. Somos las mujeres las más vulnerables ante esta situación, ya que sufrimos la violencia física, psicológica, emocional, económica y estructural dentro y fuera de nuestros hogares, hemos insistido constantemente en el reconocimiento de nuestros derechos fundamentales a una vida digna y en paz, para nosotras, nuestras hijas, hijos y para nuestras comunidades, sin embargo nuestra voz no ha sido escuchada. 
 
Nos preocupa e indigna la indiferencia de las autoridades ejidales, municipales, estatales y federales cuando denunciamos y nos culpan a nosotras por la violencia que vivimos.
Quienes denunciamos las injusticias y violencia que hay en nuestro pueblo hemos sido amenazados. Son muchos los casos de hostigamiento, persecución y amenaza contra quienes defendemos la vida de nuestras comunidades. Como el caso del ejido Lázaro Cárdenas donde está la lucha contra el reparto de bienes comunales que son una importante área forestal de la comunidad y donde prevalece el interés de unos cuantos sobre los acuerdos de la mayoría y donde están siendo amenazados de muerte servidores de la comunidad y miembros de la directiva del consejo de vigilancia por el comisariado ejidal y su directiva.
Nos duele la situación del hermano Arsenio Velasco Rodríguez, diacono permanente de la comunidad de Saltillo, perteneciente a la Misión Guadalupe, municipio de Las Margaritas, Chiapas, quien fue secuestrado el día 4 de marzo cuando se dirigía a su trabajo por personas de la comunidad de San José Zapotal, Las Margaritas y quienes mantienen cercada a la comunidad de Saltillo, privándolas de sus derechos fundamentales.
Hacemos un llamado a las personas de San José Zapotal que mantienen privado de su libertad al Hermano Arsenio Velasco Rodríguez y sitiada a la comunidad de Saltillo que respeten la vida y la dignidad de las personas y se trabaje por la paz desde el dialogo y justicia, no con las armas.
Ante esta situación que vivimos como mujeres y hombres de fe no podemos guardar silencio y el por ello el papa Francisco dice a la iglesia: “No enmudezcan ante las injusticias que sufren las personas, esfuércense por generar cambios desde la dignidad humana”. (Papa Francisco. 31/03/2018)
Por ello denunciamos y alzamos la voz como pueblo exigiendo:
Liberación inmediata al hermano ARSENIO VELASCO RODRÍGUEZ.
Cierre de cantinas y cancelación de permisos para la venta de bebidas alcohólicas en las comunidades y cabecera municipal de Chicomsuelo, 
 
Alto a la violencia contra las mujeres, jóvenes, niñas y niños.
No más amenazas, persecución y hostigamiento contra servidoras y servidores que trabajan por la paz con justicia y dignidad.
Se dé seguimiento al caso de feminicidio de la hermana VIRGILIA VILLATORO, asesinada el 28 de octubre de 2017 en Pablo L. Sidar, Chicomuselo.
No a la explotación de los recursos naturales.
No a la militarización
No a las amenazas contra los que cuidan y defienden la Madre Tierra


Es el tiempo, el ahora de caminar y trabajar juntas y juntos para hacer posible una sociedad justa donde se respeten los derechos de mujeres y hombres, donde se viva la igualdad, la solidaridad, la justicia y la paz.

El ahora, para juntar nuestras manos y construir desde nuestra dignidad de hijas e hijos de Dios el mundo que soñamos.



Coordinación diocesana de Mujeres
Parroquia San Pedro y San Pablo, Chicomuselo, Chiapas

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